Durante el tiempo que he vivido aquí, me he percatado de cómo lugares que antes eran grandes extensiones de tierra cubiertos de flora y fauna a la orilla del mar o en la desembocadura de ríos han sido destruidos para crear mansiones que disfrutan los americanos unos cuantos días al año, o grandes edificios de condominios de lujo que resultan prohibitivos para las personas locales por los altos precios, sólo aptos para americanos, lugares que en el horizonte eran zonas verdes se han vuelto edificios blancos que contaminan el otrara pintoresco paisaje.
Por desgracia es el precio a pagar por el "progreso" que no se da cuenta de que lo que vienen a buscar los gringos en Vallarta es un pueblo mexicano con verdes cerros, aguas cristalinas y aire puro, el día que perdamos esto no tendremos más que ofrecer que grandes mansiones abandonadas y actividades acuáticas en aguas contaminadas y un horizonte cada vez más brumoso por la contaminación