Es un mamífero acorazado de cuerpo pequeño que, a pesar de sus cortas patas, se mueven con gran rapidez. Las patas poseen garras semejantes a uñas que les permiten excavar la tierra para crear sus madrigueras.
Su armadura es una pequeña lámina cubierta de un número determinado
de duros anillos que puede ir de 5 a 9 según la especie. Esta coraza
cubre la parte superior de su cabeza y su espalda. Como carecen de
piel, no pueden resistir temperaturas muy bajas, por eso se los
encuentra en zonas de temperaturas cálidas.
Normalmente se cierran para dormir, o defenderse ante un peligro, aunque no es costumbre poder encontrarte un armadillo cerrado.
Es un animal de hábitos nocturnos. Durante el día permanece en su
madriguera, excavada en la tierra a mediana profundidad, y por las
noches se aventura en campo abierto para cazar insectos y larvas, de los que se alimenta. Es un animal insectívoro, alimentándose principalmente con hormigas, termitas y otros pequeños invertebrados.
La hembra del armadillo suele parir camadas de 4 individuos, esto se debe a que después de la fecundación el cigoto
se divide en cuatro dando lugar al desarrollo de cuatro crías ideáticas
(mellizos). Las crías son mantenidas en su madriguera hasta que llegan
a la edad necesaria para valerse por sí solas. Durante ese tiempo, los
pequeños son amamantados por su madre antes de enseñarle a capturar
insectos.
Esta especie es la única conocida que puede inflar sus intestinos con aire y flotar para cruzar ríos; además puede realizar apnea de 6 minutos, logrando cruzar por el fondo de pequeños ríos de correntada. Puede saltar 90-120 cm de altura en el aire, siendo un particular peligro en carreteras.[
En México, especialmente en la zona del
Yucatán,
el huech -como allí se le conoce- es una preciada pieza de caza, por lo
sabroso de su carne y por ser un plato exótico en los más caros
restaurantes. Debido a esto el número de armadillos ha disminuido en
forma alarmante en la región